Elena, auxiliar de clínica en Colonia, pasó el fin de semana en Tordesillas. La Kündigung la dejó un compañero en el buzón de su piso, no en su mano. Ella contaba los días desde el lunes en que leyó el papel. En aula reconstruimos el acceso: el portero confirmó la fecha de depósito; el contrato pedía notificación escrita. El relato útil no fue “me despidieron a traición”, sino una cronología de tres fechas y un testigo. El letrado posterior usó esa línea. El resultado del procedimiento no es nuestro ni lo exhibimos como trofeo: el dato didáctico es que el reloj no empezó donde ella creía.
Elena autorizó este resumen con nombre de pila. El centro de trabajo se omite.