9 de junio de 2026
Cuando las funciones del anuncio no aparecen en el día a día
No toda diferencia entre entrevista y puesto es un engaño. Cómo distinguir una incorporación lenta de un cambio de cometido que ya hay que nombrar.
En la entrevista le hablaron de clientes, de un software concreto o de turnos rotativos. A las cinco semanas hace fotocopias de expedientes o cubre la baja de recepción. La reacción inmediata —“me han engañado”— a veces es justa y a veces es temprana. En Alemania, una Einarbeitung puede incluir tareas menores durante un mes; un desvío permanente es otra cosa.
La distinción práctica es el calendario y el nombre del puesto. Si el plan escrito (o el correo de recursos humanos) todavía prevé rotación, se puede preguntar en qué semana entra la función anunciada. Si nadie puede citar esa semana, la pregunta deja de ser de aprendizaje y pasa a ser de contenido del contrato. No hace falta una amenaza; hace falta una fecha.
En las consultas preparamos esa reunión con dos columnas: lo que hace ahora y lo que figuraba en la oferta. El objetivo no es ganar un debate, sino que el responsable diga en voz alta si el puesto ha cambiado. Esa frase, aunque sea incómoda, orienta la Probezeit: o se reescribe el cometido o se busca una corrección.
Si la diferencia ya es un conflicto abierto, el despacho no sustituye al asesoramiento jurídico. Sí podemos ayudarle a no mezclar en el mismo correo el tono del café, el horario y la lista de funciones. Mezclarlo suele alargar la respuesta y diluir el punto que de verdad le importa.